martes 27 de octubre de 2009

Erwin Olaf, excelente fotógrafo

Un fotógrafo de talento: Erwin Olaf. Tuvimos ocasión de contemplar (el pasado domingo) la extensa y completísima retrosprectiva "Darts of pleasure" que el DA2 Domus Artium de Salamanca le dedica y me quedé boquiabierto: técnicamente irreprochable, el impecable colorido y la estudiadísima composición hacen de sus series temáticas un espectáculo para los sentidos. Perturbadoras, provocativas, en color, en blanco y negro, clásicas, modernas, ambigüas, este experimentado artista holandés (multitud de premios, extenso currículum en publicidad, prensa, etc.) demuestra un enorme dominio sobre todos los aspectos de su trabajo. Muy recomendable.

lunes 26 de octubre de 2009

Re-inauguración



Re-inaguro el blog ¡¡¡¡

Cambios, cambios y cambios: en el diseño (gracias oloblogger), los contenidos, la agilidad....espero que os gusten. A ver si vosotros os animais a leerme y yo por mi parte a mantenerlo (no prometo nada, ya me conocéis)

Para comenzar, una bella instantánea del Marble Arch en Londres. Juventud y amor se unen en ella. Dos cualidades que todos deseamos tener. La primera, imposible de retener, pero la segunda...¿por qué no?. Yo, creo que lo he conseguido.

PD: Si os gusta la foto, tendréis más de este humilde servidor en miflickr (categoria fotografía).



viernes 6 de marzo de 2009

Cinecrítica: "Me ha caído el muerto"

Hola de nuevo. Mi cada vez más reducido y menos fiel grupo de seguidores está de enhorabuena. Vuelvo al tajo. Estoy convencido de que sabréis disculpar mi retraso, justificado en algunas ocasiones por otros asuntos que requerían mi atención, y en otras por la más vil de las perezas.

Al hilo de la pereza, uno de los motivos por los que me resultaba fatigoso mantener el blog era la cantidad de fotos y webs que debía insertar en cada crítica, así que he decidido hacerlas menos rígidas. Vamos, hablando claro, pelás y mondás. No quedarán tan chulas pero ganarán en espontaneidad, no lo podréis negar.

La ultima que vimos, ayer mismo, es una comedia americana llamada "Me ha caído el muerto". Va sobre un dentista borde y amargado que, tras una experiencia cercana a la muerte en una operación, adquiere la capacidad extrasensorial de ver y hablar con los muertos, o más bien con los fantasmas de los mismos. En cuanto los fantasmas se percatan, no dejan de perseguirle para que les ayude a resolver los "asuntos pendientes" que no pudieron resolver en vida. Uno de ellos le pide que destroce la nueva relación de su viuda porque no confía en el futuro esposo. El dentista, poco dado a hacer favores, acepta con la condición de que el regimiento de fantasmas que le da la barrila le deje en paz. Por supuesto, se enamora de la viuda, y transforma su mal carácter en bondad y cordialidad. A priori, podría resultar el típico pastelazo insulso con moralina, pero en este caso la peli obtiene unos resultados más que dignos gracias, en primer lugar, al buen hacer del prota, un actor británico semidesconocido llamado Rick Gervais. Además, las situaciones de humor y mala uva compensan los momentos excesivamente empalagosos, y los otros dos protas (Greg Kinnear como el fantasma y la normalmente insufrible Tea Leoni como su viuda) también aprueban con solvencia.

En definitiva, una película de agradable visionado, que no deja mucha huella pero sí una sonrisa en los labios, con la que podremos fantasear con una posible existencia extra-corpórea después de la visita de la parca.

martes 9 de septiembre de 2008

Cinecrítica: Una palabra tuya


Lo malo de las adaptaciones cinematográficas de novelas que uno ha leido, y que además le han encantado, es siempre la expectación. Uno espera que la película le haga disfrutar tanto como lo ha hecho la obra literaria, sentir las mismas sensaciones que se sintieron durante la lectura.


Pero la lectura es muy personal, y cada uno construye su particular universo en base a lo que lee. Se imagina los personajes de tal o cual manera, más o menos altos, o más o menos simpáticos, y lo mismo con los lugares o las situaciones. Quizá a alguien le emocione un pasaje que a otro le resulte superficial. Por eso uno nunca se encuentra exactamente lo que se espera encontrar, pues la versión del director es eso, su versión, y coincidirá en mayor o menor medida con la que cada uno se hubiera imaginado, pero casi nunca del todo.


Esto ocurre con "Una palabra tuya", excepcional novela de la sin par Elvira Lindo. La película de Angeles Gonzalez Sinde no está del todo mal, pero no llega a alcanzar las cotas de emoción de su base literaria. Deja algunos asuntos sin tratar, pasa de puntillas por otros y minimiza algunos personajes. Recortes necesarios para transformar en imágenes la novela, pero que decepcionan al lector.
Nota: 6

lunes 8 de septiembre de 2008

Concurso hípico de saltos

Siguiendo con las actividades de feria, y aprovechando unas invitaciones que repartieron en el trabajo, este pasado sábado nos acercamos al salmantino campo de tiro y deportes para ver un concurso hípico de saltos.

Curiosa la concurrencia a este tipo de eventos: gente pija, con mucho audi y banderita española bordada en el polo, se mezclaban con curiosos neófitos, que, como nosotros, aprovechaban la entrada gratis para ver a los espectaculares caballos participantes, con adictos al juego pendientes tan sólo de las complejas apuestas, o con marujas más interesadas en seguir las evoluciones de Cayetano Martínez de Irujo, el jockey de más alcurnia de la tarde.
PD: Como podéis comprobar, yo aposté al caballo número 7...ganó el 3. Eso sí, hicimos alguna foto muy maja, a ver si os las subo.

sábado 6 de septiembre de 2008

Pistoletazo de salida a las Ferias 08: Conciertazo de Amaral


Por fin, tras algunos años sin poder disfrutar de mis ferias salmantinas, por andar trabajando por esos mundos de Dios, esta convocatoria estaré disponible para disfrutar de lo que me ofrezcan. Como aperitivo, pues el comienzo oficial de las fiestas es este domingo, ayer noche tocaron en Salamanca los maños de Amaral.
Se retrasaron casi media hora los zaragozanos, haciéndose de rogar, pero la espera mereció la pena. Tras abrirse el rojo telón, y aparecer de cuero negro la grandísima Eva Amaral con su fiel escudero Juan Aguirre, se nos ofreció un vibrante y potente espectáculo de dos horas ininterrumpidas. Un directo impecable, con una puesta en escena inmejorable, mezclando sus nuevos temas con sus viejos éxitos (en un número nada despreciable), la voz inconfundible e incombustible de la versátil Eva (que lo mismo agarra la guitarra que la armónica o hace los coros en una peculiar canción interpretada por Aguirre), y la complicidad que estableció con el público al mencionar conciertos pasados o su relación con el pueblo charro de Valdelosa (donde el grupo tiene un parque con su nombre en honor a un concierto que ofrecieron allí en 2002), detalles todos que consiguieron que el público cayera rendido a sus pies.
Por poner alguna pega, el sonido tenía un volumen excesivamente alto, haciendo que se perdieran algunos matices.
Amaral, el triunfo del talento.

viernes 1 de agosto de 2008

Expediente X: Creer es la clave

ADVERTENCIA: Quien esté interesado en ver la película, que no siga leyendo. Se desvelan detalles importantes de la trama. Quien no quiera perder el tiempo, adelante.

Decepcionante es el adjetivo que mas se ajusta a esta 2ª aproximación cinematográfica de la maravillosa serie Expediente X. Si la primera, pese a ser un digno entretenimiento, ya daba muestras de que su formato idóneo es el capítulo de 50 minutos, esta segunda destruye sin contemplaciones los dos pilares que, a mi juicio, hacían que la serie funcionara tan bien.
En primer lugar, el misterio de lo desconocido, tan bien explotado y dosificado en la serie, queda reducido a la minima expresión. Esas dudas que nos dejaban en la boca del estómago los buenos capítulos, esas preguntas sobre las que fantaseaban los seguidores de la serie, no aparecen por ningún lado. La única conexión con el mundo de lo paranormal es, en este caso, las visiones que un lamentable y chusco ex sacerdote tiene sobre cuerpos mutilados. No es más que una mera excusa para que arranque la investigación del FBI, rutinario cerco sobre un atípico asesino que, para evitar una muerte segura por cáncer de pulmon (uno de los pocos guiños), no se le ocurre más que asesinar a sanas jovencitas para transplantar su cabeza a sus cuerpos. Increíble, ¿no?. Pues no acaba ahí la cosa, no.
Para hilvanar un poco el desastroso guión, donde ninguno de los ingredientes termina de cuajar, resulta que el antiguo sacerdote y reciente medium es un pedófilo rehabilitado que abusó del asesino cuando éste no era más que un tierno monaguillo a su servicio. “La clave es creer”, el subtítulo, hace referencia a la duda que se plantea en el espectador sobre la honradez de este personaje, dudamos entre considerar a este pervertido un lúcido visionario que se arrepiente de sus pecados o, por el contrario, un león con piel de cordero que no es más que un vil cómplice. La eterna lucha, en definitiva, entre la ciencia y la creencia, entre la razón y la fe, que tan buen resultado daba en los capítulos de la serie. Excepto que esta vez, cada uno de los protagonistas defiende su posición sin pasión ni enfado, no trata de ganar al otro con sus argumentos, se limita a resignarse. Nunca actúan juntos, toman caminos –e incluso lineas argumentales- separados. Por cierto, la historia del niño enfermo, tratado por la Dra Scully, es un tostón insoportable, y para colmo, prescindible.

Como decía, el segundo de los pilares que dinamita este pésimo film es la historia de amor entre Mulder y Scully. Tras 10 años de tira y afloja, de pasiones calladas, de pulsiones sexuales no resueltas, de querer y no poder, el guión nos sitúa 5 años después del final argumental de la serie, y resulta que, sencillamente, sin más....¡¡ están liados ¡¡. Si, como lo oyen, son una parejita convencional que convive desde hace años, alejados ya del FBI. Se pasa del amor no cristalizado, de esa historia que todos deseábamos que llegara y nunca acababa de hacerlo, a la rutinaria vida conyugal de una pareja en crisis. Sin transición alguna. Sin besos, sin esa sensación de placentera felicidad de lo que se consigue con muuucho esfuerzo. 10 temporadas construyendo un historia que necesitaba un momento culminante, y la película sencillamente nos lo niega. En fin, un desastre.

Para colmo de males, el argumento no hace mención alguna a los grandes enigmas de la serie: la colonización extraterrestre, la abdución de la hermana de Mulder, la corrupción política...para meterse en terrenos más trillados y menos emocionantes: un simple y ramplón serial killer que bien podría haber protagonizado un capítulo de CSI o BONES, pero insuficiente para los expedientes X. Añadir que los actores están insulsos y hastiados, la dobladora de Scully no es la habitual (contribuyendo al desastre), la música es lamentable y el ritmo, insoportablemente lento. Una pérdida de tiempo. Una triste manera de exprimir la gallina de los huevos de oro que han sido, y serán, The X-Files.
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Día y cine: 1-8-2008, La Dehesa (CC Los cuadernillos), Alcalá de Henares
Nota: 2
Lo peor: Todo

Lo mejor: No dura mucho